domingo, 12 de febrero de 2012

¿qué puede ser?


Que inagotable pesadez ,
Como una mirada de doble verdad
Dislumbrando tu vacío
Me pierdo en el color puro de tu arrogancia

No es que seas bella,
Ni que fueses fea
Esque al verte revuelta
En la contradiccion de lo que se supone que seas
Me alejas un poco mas de lo que te vine a dar

Y, ¿sabes que?
La vanalidad de mis pasos
Me comprometen a tu sueño y,
Siendo hormiga en tanta dulzura
No me queda mas que decir si
A la queja de mis minutos
Dispersados en las resurecciones de tus recuerdos

martes, 24 de enero de 2012

inocente reflexion


Hoy, mi amada Lucy
¿Qué podemos ver por la ventana?
¿Qué podemos encontrar?,
¿Qué dulzura se puede escurrir entre mis dedos de muñeca?

La vida nos sorprende con la gema de su vientre.

Entre saltos y metamorfosis de muñecas

Nos olvidamos de la inocencia y de la atemporalidad

Hoy mi querida Lucy
Liberare al explorador de antaño,
Aquel que sellará la tierra lisa.

Entre llantos y agonías
Las horas pasan bajo mi sexo
Y la luz se torna más erótica.

Los juegos del ayer, Lucy
Se transformaron en pequeñas luces
Que me jalan las faldas

¿Qué flores me otorgan hoy?
¿Qué regalo me dio el anónimo?
¿Qué debo hacer con él?


La sensación es más grande, ¿verdad Lucy?
Y las bondades de las pasiones cobran vida
¿Desde cuándo me volví consiente de la vida?
La melodía se torna más lejana
Y el cielo más oscuro.
Pero la brisa me promete tu sonrisa
Y es la suavidad de la vida
Que me enseña a caminar todavía
Tanta belleza, ¿Dónde estaba Lucy?
¿Dónde la escondías?

Las luciérnagas tímidas alborotan mis cabellos
Y la luz crece en el horizonte.
Dentro de mí, envejecida Lucy,
El puente multicolor toca tierra
Y me abre camino por los cielos

Una calidez fría besa la piel
Y lo que no es se torna en ser
Y aparece él, eterno.

Gime la rosa tornasolada
Y los anhelos se alzan
Es hora de caminar, Lucy

¿A dónde debo ir?
¿Qué estrella se detendrá para nombrarme?


Las hadas me han abandonado
y solo me queda seres extraños
Solo me quedas tú, Lucy ausente

te observo


Mira a lo lejos, que infinito fin
La construcción de un desconocido
El lamento alargado
Programado para seguir

Una invitación de un sueño sin nostalgia
Que, entre acertijos inconcebibles
Se menea provocando la ansiedad
De lo que no se puede contener

Brinca, brinca
De tabla en tabla
Camina sobre al agua si deseas
Nada en el cielo si lo sueñas

Camina de mi mano para no perderte en el trayecto
Ven, sígueme
Que los ratones tejedores y los gatos de cinco patas
Te pueden quitar los ojos

Ven, no te separes de mí
Que a veces el reflejo puede ser dudoso
Y la niebla tan hipócrita

¿Cómo puedes saber?
¿Cómo te atreves a creer que solo basta abrir los ojos?
Nada señor.

Deja que la sabiduría se disipe en la melodía de la infancia
Deja que el sol mienta como pueda
Bien sabes lo que te enseñe
Bien se, que, quizá,
 Jamás te vuelva a ver.

jueves, 5 de enero de 2012

ficciones humedas



Juego romántico
Caricias absurdas
¿Qué me puedes mostrar ahora?
Tentativa de suicidio
Tu perfección es un mito,
Siendo la hipocresía
De lo divino
Niegas tu origen

Besos transparentes
Que se intercalan con tus ausencias

Siempre cambiante
Siempre vacía

Danza diabólica
Sutil y pacifica
¡Hay de quien te descubra!
¡Hay del corazón que te acoja!

Deseo de sueño eterno
Entre las caderas de lo ambiguo
Y te sientes tan nítida
Entre las nebulosas visuales

Damita eternamente en celo
Acaríciame en el paso
Del hoy al ayer

Maria


¡Sigue así no pares, no pares! Murmuraba María mientras se masturbaba recordando la noche anterior, el había sido duro con ella, en sus caricias y en sus besos. El agua se paseaba por su piel de quinceañera mientras no paraba de producirse placer, se acariciaba los senos, el abdomen y las piernas, -vamos dame mas Marco-, decía.
Las luces giraban en torno a ella mientras habría y cerraba los ojos, el alcohol adormecía todas sus inquietudes y la hacía bailar provocativamente. Siempre le había gustado la atención de los hombres los imaginaba acariciándola, lamiéndole los senos o jugando con su sexo; se aprovechaba de extraños perdidos y mareados en las discotecas para lograr su objetivo pero nadie sucumbía y nada se le cumplía asta que llego Marco.
Solo era Marco, porque él no dijo más y  a ella no le importo mas de él; sentado en el fondo del salón ella lo miraba de forma provocativa mientras que él abría y cerraba las piernas se lamia los labios y bebía la cerveza, María jamás había sentido tal estremecimiento como aquel sudaba de ansiedad lagrimeaba de deseo con las piernas temblorosas se le acerco  y le dijo: -¿quieres bailar?- no faltó que responda simplemente la tomo de la mano y la llevo a un rincón del local y empezaron a bailar. María empezaba a lucir sus cualidades naturales mientras dejaba que su acompañante se le acercara mas y mas hacia su entrepierna, aquel roce humedecía más el ambiente y su ropa interior, él la alzó en la oscuridad de lo desconocido y empezó a penetrarla, la música ahogaba sus gritos de placer y la poca luz ocultaba el resplandor de su piel; el no paro ni cuando acabo la canción que competía con su ritmo y  la lamió y la besó con una fuerza brutal que le dejó hinchados los labios.  La noche avanzada giraba en torno a sus caricias y sus besos provocando la circularidad de aquel romance hasta que una luz fugaz reveló la mirada de Marco, una mirada tierna y luminosa como si por un instante aquel muchacho habría encontrado  el significado de aquella figura angelical que horas atrás lo habría estado llamando desde su interior, María también lo vio y sonrió; las luces se entremezclaban con el sabor de la cerveza, el sudor de ambos y un futuro prometedor pero ella se marcho en silencio, deambulo por las calles vacías de Coroico con los ojos inundados de lagrimas y el corazón destrozado: -¿hasta cuando no podre olvidarte?, ay Leonardo mi amado Leonardo como te extraño- se decía  con la entrepierna húmeda y la ilusión perdida, la niña mujer se fue en dirección al rio donde quiso  encontrar su solitaria mañana.

jueves, 8 de diciembre de 2011

tempestad

que melancolia eterea transita,
sobre los hombros desnudos de tu esencia
que dulce pena se escurre por los labios dorados
que tristeza es estar sin ti

amorios ciegos que nacen de tus manos de seda
complejos calabozos donde me lanzas en exilio
mirando el cielo me he quedado prendido
en la silueta muribunda de tu destino

paso por paso te siguo en silencio
pero no estas y yo estoy frio
¿donde quedaron los estribillos de la mañana?

y las horas se hacen eternas
bajo este manto de espiritus condensados
ya no quedan mas deceos
que el que tengo en los labios

lunes, 5 de diciembre de 2011

mas alla de la fantasía

HAY VECES QUE NOSE
SI EXPRIMIR EL SOL
PARA SENTIR CALOR… (1)

La melancolía en este día, mi querida Lucy
Tiene el olor de la placenta,

¿Dónde quedaron tus sueños?
¿Qué color tiene el horizonte de tu sepulcro avivado?

Hoy por hoy, Lucy
He venido a reemplazar tu corazón,
Soy la receta de tu fantasía
Y la oscuridad de tus ojos.

Desde hoy, extraña MUJER
Dejas de ser la criatura sádica
Y te conviertes en el monstruo de tu sobrevivencia
Y tu voz ya no vale nada.

Sol de días otoñales
Soy el último hálito de vida
De tus sueños frustrados.

Ven Lucy, ven
Refúgiate en mis brazos, déjame amamantarte;
Déjame enseñarte del mundo,
De la suave caricia al amanecer
Y de la respiración profunda al anochecer.
Del idioma de tus semejantes
Y del silencio del las flores.
¿Quieres oírlo, Lucy?
Alza tu vista al cielo
Y entona a la lluvia, y al sol;
Desde mis brazos huye a la realidad del vacío
Donde tu corazón duerme,
Donde tu alma baila
Donde sea verdad
Que  yo soy tu último aliento.

Duerme, duerme
Y sueña tener
Una vida sin la tentación
De ver lirios de oro y poder
De juzgar aunque exista razón (2)


El primer día, la primera fase, tu primera muerte.

Silencio… silencio… silencio…

Querida Lucy:
Cuando veas una estrella fugaz guárdala en tu corazón… (3)                
                       Hoy vi otra vez a Isabelita, es tan pequeñita, es tan frágil, una muñequita dentro de una bola de cristal musicalizada.
Hoy la vi saltar entre los pastizales, brinca que brinca, pienso que intenta probar cuan duro es la realidad en donde la dejaste,
¿La vez allí?, mira como corre, mira como le sonríe al cielo, ¡que niña tan bella!, sentada bajo un árbol juega a ser dios, se arruga la piel solo para potenciar el calor inocente que guarda en el corazón, mira con que gracia baila alrededor de ese mago que la acompaña, ¿dime Lucy, la dejo soñar? ¿Dejo que se acurruque en el cuero de su fantasía?, ¿dejo que se meta en la crisálida tibia de la tarde que ya olvidaste?, ¿la dejo enamorarse? mira como succiona el aire de este lugar.
La veo como la mariposa que nunca atrapaste, la veo como el viento que alborota tus pasos sobre la hierba al amanecer, la veo como aquel gatito que un día encontraste bajo un árbol, aquel mismo que perdiste por tu corazón… ¿qué tiempos verdad Lucy? y hoy parece que dios te reencarno en la mirada de Isabelita.

Cuando oigas a un niño preguntar
Porque el sol viene y se va (3)

Pero, en este punto, Lucy del cielo, ¿porqué la dejas en ese espacio?, sabes que todo es efímero, y que el sol no alumbra todo el tiempo, dime ¿Por qué la dejas en esa historia interminable?, ¿porqué dejas que la viva y la haga parte de su piel?, mejor enséñale del mundo, enséñale a mirar al cielo pero que no se atreva a volar, dile que las estrellas son la perfección del egoísmo, enséñale del daño que causa el sol, y de la engañosa sombra al atardecer, dile que el agua no muestra la realidad, muéstrale a la pequeña que la tierra es dura, dile que debe aprender a domar el corazón y sobretodo enséñale la verdadera cara de aquel a quien llama padre. Si es preciso amárrala te digo, córtale las piernitas de pajarito, arráncale las alitas de mariposa, rompe con su cráneo el cristal de nubes que armo entre delirios y mata al mago que guarda en su corazón de ángel. Enséñale a crecer mi querida Lucy.
Dile porque en esta vida
No hay luz sin oscuridad (3)

El segundo día, la segunda fase, tu gestación.

Melodía… canto… silencio…

Quiero ser tu piel en el invierno…
                                              Para que el frio en ti no pueda entrar… (4)
                                     Hoy he venido a visitarte Mariel, he venido a ver el iris de tus poros. He venido a escucharte una vez más pero, tu callas. Lanzas un suspiro al viento y recuerdas cómo acabó aquello, ¿quién se iba a imaginar que la metamorfosis sería tan dura?, sabías que Isabelita se desvanecía, sabias también que la capa se quebraría, pero ¿Cómo imaginar que el dolor seria tanto?, ya te habían dicho que ser mujer duele, pero tú también lo has visto Mariel, viste la sonrisas en las caras de tus amigas con la primera señal del chorro infantil que corría por sus piernas, también contemplaste lo que era un beso simple, pero ¿lo sentiste tu también Mariel? Isabelita aun estaba ¿la recuerdas?  Te valía un bledo las actualizaciones de la extinción, de la bobería, de la feminidad, tú te conservabas intacta sin importar lo demás y aun sentías el viento en tus tobillos desde el frio pupitre de tus obligaciones. Todo era bello, todo era simple, fácil, leve… pero ¿quién lo hubiera imaginado? De repente Isabel se desvaneció y junto con ella el silencio de su protección. Ni ella ni él estaban ahí y el aire en tus pies se perdió, la nada invadió tu pequeño reino de fantasía y sentiste el frio de la realidad, aquella que dicen que te convierten en la mujer ideal, y ¿Dónde estaban tus sueños? ¿Qué paso con la esperanza de las futuras horas en que parpadearías y verías lo verde de tu situación? Ya no estaba y esa es la realidad, por primera vez sentiste lo que es endurar el corazón.
Quiero ser la luz en tu camino,
Sol en la noche,(4)
Tanto dolor y sólo en quince años, será así la realidad, ¿será acaso esto la vida? Te tocas el vientre, como si en él habitara algún motivo para ser fuerte, Mariel ¿podrá acaso una muñeca saciar tu deseo de materializar lo que queda de tu alma?, la respuesta inunda tus ojos de recuerdos y una bolsa baila delante de ti. La contaminación del mundo, el maltrato humano, la violación de la mujer, ya quisieras tu ser violada, sentir el calor de un deseo enfermo que se escurre en tu piel y te lastima la esperanza,- por lo menos así me sentiría real- te dices a ti misma pero ni eso tu amigo te lo concibe y la pachamama te da la espalda cada vez que se lo pides, suspiras, qué más da que el mundo se muera, qué más da que los humanos sufran, si a eso se le puede llamar sufrir, ¿acaso ellos han sentido las raspaduras que provoca el retroceso del sol?, sabes que no, déjala volar Mariel que alguien más se asfixie con su presencia que tu ya ni la sientes de tanto idealizarla. Pero, Mariel no me dejes de cantar nunca
Agua dulce en el mar...
Ser la puerta que nunca deje pasar
                  Al largo silencio ni a la soledad
                                      Ser distintos cuerpos con un mismo fin
                                                                  Ser cariño mío ser yo en ti… (4)
DUDA… duda… duda

Huye Mariel, toma mi mano
Camina a mi lado
Deja atrás tanta maldad
Ven, amor mío.

Ven, que le horizonte se ha abierto.
Ven, que el aire por allá es bueno
Y que nadie te diga que no es cierto
Pues yo lo he visto.

He visto, mi querida Mariel
De cómo el sol besa a la luna
He visto a las aves volar
¡Lo he visto Mariel!

Ven, no temas más.
Deja atrás tanta vaina de la sociedad,
Ponle una tranca al destino
Deja que otra que no seas tú
Se acueste con lo prometido
Que tu estas cansada,
Que tu estas borracha.

Ven Mariel toma mi mano
Y demos un paso hacia el vacío.

El tercer día, la tercera fase, tu parto.

1: hoy, Lucy he despertado,
    Abrí los ojos a tus pies,
    Ya no queda nada de la maternidad de hace unos minutos atrás.
    Hoy, Lucy has vuelto a nacer.
2: que grises se tornan las nubes
   Allá en lo alto, sobre tu cabeza
 Donde el sol no te toca
Mira como llora
3: que tristeza me puede invadir hoy
   Lucy, tú no estás y al sol no le importa.
   Empiezo a llorar
   Dime, ¿cómo compensará tu alma mi soledad?
4: ¿Qué suavidad reina hoy en el aire?
   ¿Qué podemos llegar a soñar?
    La metamorfosis es dura
    Pero más duro es esta tarde sin tu presencia
5: y tus palabras al viento,
Ya no tocan la piel
¿Lo sabes Lucy?,
Naciste tarde, he muerto temprano
6: mírala caer a nuestros pies,
Mira como penan a nuestro lado
Y es esta lluvia tan inmensa
Será mejor que retornes a mí alma
7: el frio quiebra mi espíritu
¿Para qué me has deseado?
Mi hora ha llegado
Y no sé donde debo pisar
7: deja de mirar la lejanía
Deja de intentar volar
Que la mariposa ha muerto en tu frente
Y el aire rosado se ha marchado
8: un, dos… dos, uno
¿Qué será de mis manos?,
Y donde está el deseo
De lo que tu amigo siempre quiso
9: ten cuidado, que por allí
Anda el hombre,
Ten cuidado al caminar,
Porque te puede amar
10: Observo lo que tú ves
Y la nada te gobierna
Y es el infinito quien me besa
A través del cristal.
11: Ah! Que tonta paradoja.
El cielo me arrancó la costilla
Y le dio la forma de un sueño
Que como sueño se empieza a desvanecer
12: primer paso…
¿Dónde están las libélulas?
Y la lluvia se precipita
Y dejo de observarte
13: la imposibilidad me acaricia la piel
Horas sin tiempo
Tiempo sin vida
Solo soy yo detrás de esta lluvia
14: segundo paso…
Las mariposas se desvanecen
En el confín de mi vientre
Es más fuerte en deseo que tu seno
15: la voz se ha silenciado,
Y todo se torna brilloso
Y te miro, pero ya no te encuentro
Mi Isabelita, mi Marielita…
16: que sensaciones infinitas
Bailan en mi piel.
Un infinito vals
Entre tus campos olvidados.
17: ¿Qué cruces debo inventar?
Te veo bailar, te veo volar
Y me pregunto:
¿dios porqué me has abandonado?
18: camino… tiemblo
¿Qué miedo me seduce?
Te siento entre mis manos,
Te siento atravesar mi alma
19: Tu rostro de mi manto se ha perdido
¿Qué más puedo hacer?
Esperar hasta que la lluvia pase
Y te pueda ver otra vez en el sol
Aquel que nos abandonó
20: el camino filoso se alza
Y borra tus ojos de cielo
Ya no queda tiempo, Lucy del alma
Es hora de nacer
Y dudo que al nacer
Llegara a creer
Que hoy fuera a morir… (1)
El cuarto día, la cuarta fase, el momento de vivir.