jueves, 24 de noviembre de 2011

circularidad

Hace un tiempo atrás, mi querida Mariel
La vida en este lugar se ha cobrado cada instante en que empecé a verte
Pero, ¿Cómo empezó todo esto?
En donde estaba yo, mi querida Mariel?
Y, ¿en dónde estabas tú?

Las primeras horas han transcurrido
Y aun te sientes húmeda
La lucha fue tan agotadora pero nada compensa tu triunfo,
Ni el alboroto de afuera, ni los ojos de tu diosa
Y te miro indefensa,
Lloro tus lagrimas, mi querida Mariel ¿qué te espera más adelante?

Un instante de más, un paso atrás

Ha pasado una eternidad y hoy, Isabel
La vida aun no te toma encuentra,
Y te sientes el viento,
Y te sientes el agua

¿Qué más se puede esperar?
La capa de tu madriguera aun se siente lisa
Y solo la tormenta existe en tus juegos de niña
Ve, Isabel habla con los animales
Que sean ellos los que te cuenten de Fantasía,
Aquella historia que gobierna tus pies
Baila con el zodiaco
Adivina el secreto
Y no te alejes del cielo, mi querida Isabel

Un instante más, un sueño eterno

La tarde ha avanzado, Lía
Y el puente multicolor se ha posado en la realidad
Pero, ¿en qué existencia te has concretado?
Y recitas los votos prenupciales,
 Soñando con cristales.
Tararará, tata, tata… tararará, tata, tata
 Baila entre delirios de tus quince años
Mientras que muñecas de porcelana se desvanecen
Y la humedad se enciende.

¿Sientes el llanto en tu alma, Lía?
Esa fuerza que dibujas en el cielo raso en donde te deje,
El abandono se acerca y la piel se extingue
Dime, mi querida Lia ¿Cómo salvarás el origen de Mariel?

Continua bailando, Lia
Gira en el salón venenoso de las pasiones
Pero prométeme solo una cosa
No abras los ojos al amanecer,
Que la luna te robara la vida

Un instante añejado, una vuelta al vientre materno

Hoy as despertado nuevamente, Mariel
De tanto caminar ¿Dónde abandonaste el corazón?

Quiero ser tu piel en el invierno
Para que el frio en ti no pueda entrar,

La piel de tu inocencia se carcomió con el tiempo
Y los caballeros te han abandonado

Quiero ser la luz en tu camino
Sol en la noche
Agua dulce en el mar

Miras el cielo pero no hay nada
Ya no hay nada para ti Mariel

Ni para mí, no queda nada
Toma mi mano y camina a mi lado
Observa todo a tu alrededor
Pues donde te llevo no hay color
Observa, siente, huele, saborea
Que hoy, dios es generoso contigo y con migo
Y el sol se posa en el pecho

Vamos, Mariel ten mi mano
Que solo nos falta un paso
Para caer en la realidad de tu vida.

Un instante más, el renacimiento


viernes, 18 de noviembre de 2011

cuestiones


¿Me escuchas allá, Leonardo?
¿En lo alto de tu vida, lo haces?
Y, ¿Cómo puede ser el cielo?
¿La luz es como me la enseñaste?
¿Se la puede ver?, ¿se la puede tocar?
Y, ¿Cómo es la puerta por la que debo entrar?
Ah! Leonardo, esta mañana;
Esta bendita mañana tatuaste tus ojos en mi piel,
Ya no queda tiempo para perder
Y la vida se me va en un suspiro mal intencionado
¿Lo zabra el corazón del árbol?
¿Ya lo sabe mi corazón?
Y como será el adiós
Como son esas palabras que se cuelan
En las mejillas de niños pasajeros
Que se ríen en mis lágrimas

Que paz tan grande gobierna mi silencio
Leonardo, que paz me puedes dar
Y el amor se desdobla
Y todo queda en nada, Leonardo
¿Acaso me dirás que tienes un latido más que dar?
Y ¿donde lo derramaras?
¿En qué pieles, ojos, manos saciaras tu recuerdo de vida?
En mí ya no puedes
Pues, desde hoy
soy parte de ti