jueves, 8 de diciembre de 2011

tempestad

que melancolia eterea transita,
sobre los hombros desnudos de tu esencia
que dulce pena se escurre por los labios dorados
que tristeza es estar sin ti

amorios ciegos que nacen de tus manos de seda
complejos calabozos donde me lanzas en exilio
mirando el cielo me he quedado prendido
en la silueta muribunda de tu destino

paso por paso te siguo en silencio
pero no estas y yo estoy frio
¿donde quedaron los estribillos de la mañana?

y las horas se hacen eternas
bajo este manto de espiritus condensados
ya no quedan mas deceos
que el que tengo en los labios

lunes, 5 de diciembre de 2011

mas alla de la fantasía

HAY VECES QUE NOSE
SI EXPRIMIR EL SOL
PARA SENTIR CALOR… (1)

La melancolía en este día, mi querida Lucy
Tiene el olor de la placenta,

¿Dónde quedaron tus sueños?
¿Qué color tiene el horizonte de tu sepulcro avivado?

Hoy por hoy, Lucy
He venido a reemplazar tu corazón,
Soy la receta de tu fantasía
Y la oscuridad de tus ojos.

Desde hoy, extraña MUJER
Dejas de ser la criatura sádica
Y te conviertes en el monstruo de tu sobrevivencia
Y tu voz ya no vale nada.

Sol de días otoñales
Soy el último hálito de vida
De tus sueños frustrados.

Ven Lucy, ven
Refúgiate en mis brazos, déjame amamantarte;
Déjame enseñarte del mundo,
De la suave caricia al amanecer
Y de la respiración profunda al anochecer.
Del idioma de tus semejantes
Y del silencio del las flores.
¿Quieres oírlo, Lucy?
Alza tu vista al cielo
Y entona a la lluvia, y al sol;
Desde mis brazos huye a la realidad del vacío
Donde tu corazón duerme,
Donde tu alma baila
Donde sea verdad
Que  yo soy tu último aliento.

Duerme, duerme
Y sueña tener
Una vida sin la tentación
De ver lirios de oro y poder
De juzgar aunque exista razón (2)


El primer día, la primera fase, tu primera muerte.

Silencio… silencio… silencio…

Querida Lucy:
Cuando veas una estrella fugaz guárdala en tu corazón… (3)                
                       Hoy vi otra vez a Isabelita, es tan pequeñita, es tan frágil, una muñequita dentro de una bola de cristal musicalizada.
Hoy la vi saltar entre los pastizales, brinca que brinca, pienso que intenta probar cuan duro es la realidad en donde la dejaste,
¿La vez allí?, mira como corre, mira como le sonríe al cielo, ¡que niña tan bella!, sentada bajo un árbol juega a ser dios, se arruga la piel solo para potenciar el calor inocente que guarda en el corazón, mira con que gracia baila alrededor de ese mago que la acompaña, ¿dime Lucy, la dejo soñar? ¿Dejo que se acurruque en el cuero de su fantasía?, ¿dejo que se meta en la crisálida tibia de la tarde que ya olvidaste?, ¿la dejo enamorarse? mira como succiona el aire de este lugar.
La veo como la mariposa que nunca atrapaste, la veo como el viento que alborota tus pasos sobre la hierba al amanecer, la veo como aquel gatito que un día encontraste bajo un árbol, aquel mismo que perdiste por tu corazón… ¿qué tiempos verdad Lucy? y hoy parece que dios te reencarno en la mirada de Isabelita.

Cuando oigas a un niño preguntar
Porque el sol viene y se va (3)

Pero, en este punto, Lucy del cielo, ¿porqué la dejas en ese espacio?, sabes que todo es efímero, y que el sol no alumbra todo el tiempo, dime ¿Por qué la dejas en esa historia interminable?, ¿porqué dejas que la viva y la haga parte de su piel?, mejor enséñale del mundo, enséñale a mirar al cielo pero que no se atreva a volar, dile que las estrellas son la perfección del egoísmo, enséñale del daño que causa el sol, y de la engañosa sombra al atardecer, dile que el agua no muestra la realidad, muéstrale a la pequeña que la tierra es dura, dile que debe aprender a domar el corazón y sobretodo enséñale la verdadera cara de aquel a quien llama padre. Si es preciso amárrala te digo, córtale las piernitas de pajarito, arráncale las alitas de mariposa, rompe con su cráneo el cristal de nubes que armo entre delirios y mata al mago que guarda en su corazón de ángel. Enséñale a crecer mi querida Lucy.
Dile porque en esta vida
No hay luz sin oscuridad (3)

El segundo día, la segunda fase, tu gestación.

Melodía… canto… silencio…

Quiero ser tu piel en el invierno…
                                              Para que el frio en ti no pueda entrar… (4)
                                     Hoy he venido a visitarte Mariel, he venido a ver el iris de tus poros. He venido a escucharte una vez más pero, tu callas. Lanzas un suspiro al viento y recuerdas cómo acabó aquello, ¿quién se iba a imaginar que la metamorfosis sería tan dura?, sabías que Isabelita se desvanecía, sabias también que la capa se quebraría, pero ¿Cómo imaginar que el dolor seria tanto?, ya te habían dicho que ser mujer duele, pero tú también lo has visto Mariel, viste la sonrisas en las caras de tus amigas con la primera señal del chorro infantil que corría por sus piernas, también contemplaste lo que era un beso simple, pero ¿lo sentiste tu también Mariel? Isabelita aun estaba ¿la recuerdas?  Te valía un bledo las actualizaciones de la extinción, de la bobería, de la feminidad, tú te conservabas intacta sin importar lo demás y aun sentías el viento en tus tobillos desde el frio pupitre de tus obligaciones. Todo era bello, todo era simple, fácil, leve… pero ¿quién lo hubiera imaginado? De repente Isabel se desvaneció y junto con ella el silencio de su protección. Ni ella ni él estaban ahí y el aire en tus pies se perdió, la nada invadió tu pequeño reino de fantasía y sentiste el frio de la realidad, aquella que dicen que te convierten en la mujer ideal, y ¿Dónde estaban tus sueños? ¿Qué paso con la esperanza de las futuras horas en que parpadearías y verías lo verde de tu situación? Ya no estaba y esa es la realidad, por primera vez sentiste lo que es endurar el corazón.
Quiero ser la luz en tu camino,
Sol en la noche,(4)
Tanto dolor y sólo en quince años, será así la realidad, ¿será acaso esto la vida? Te tocas el vientre, como si en él habitara algún motivo para ser fuerte, Mariel ¿podrá acaso una muñeca saciar tu deseo de materializar lo que queda de tu alma?, la respuesta inunda tus ojos de recuerdos y una bolsa baila delante de ti. La contaminación del mundo, el maltrato humano, la violación de la mujer, ya quisieras tu ser violada, sentir el calor de un deseo enfermo que se escurre en tu piel y te lastima la esperanza,- por lo menos así me sentiría real- te dices a ti misma pero ni eso tu amigo te lo concibe y la pachamama te da la espalda cada vez que se lo pides, suspiras, qué más da que el mundo se muera, qué más da que los humanos sufran, si a eso se le puede llamar sufrir, ¿acaso ellos han sentido las raspaduras que provoca el retroceso del sol?, sabes que no, déjala volar Mariel que alguien más se asfixie con su presencia que tu ya ni la sientes de tanto idealizarla. Pero, Mariel no me dejes de cantar nunca
Agua dulce en el mar...
Ser la puerta que nunca deje pasar
                  Al largo silencio ni a la soledad
                                      Ser distintos cuerpos con un mismo fin
                                                                  Ser cariño mío ser yo en ti… (4)
DUDA… duda… duda

Huye Mariel, toma mi mano
Camina a mi lado
Deja atrás tanta maldad
Ven, amor mío.

Ven, que le horizonte se ha abierto.
Ven, que el aire por allá es bueno
Y que nadie te diga que no es cierto
Pues yo lo he visto.

He visto, mi querida Mariel
De cómo el sol besa a la luna
He visto a las aves volar
¡Lo he visto Mariel!

Ven, no temas más.
Deja atrás tanta vaina de la sociedad,
Ponle una tranca al destino
Deja que otra que no seas tú
Se acueste con lo prometido
Que tu estas cansada,
Que tu estas borracha.

Ven Mariel toma mi mano
Y demos un paso hacia el vacío.

El tercer día, la tercera fase, tu parto.

1: hoy, Lucy he despertado,
    Abrí los ojos a tus pies,
    Ya no queda nada de la maternidad de hace unos minutos atrás.
    Hoy, Lucy has vuelto a nacer.
2: que grises se tornan las nubes
   Allá en lo alto, sobre tu cabeza
 Donde el sol no te toca
Mira como llora
3: que tristeza me puede invadir hoy
   Lucy, tú no estás y al sol no le importa.
   Empiezo a llorar
   Dime, ¿cómo compensará tu alma mi soledad?
4: ¿Qué suavidad reina hoy en el aire?
   ¿Qué podemos llegar a soñar?
    La metamorfosis es dura
    Pero más duro es esta tarde sin tu presencia
5: y tus palabras al viento,
Ya no tocan la piel
¿Lo sabes Lucy?,
Naciste tarde, he muerto temprano
6: mírala caer a nuestros pies,
Mira como penan a nuestro lado
Y es esta lluvia tan inmensa
Será mejor que retornes a mí alma
7: el frio quiebra mi espíritu
¿Para qué me has deseado?
Mi hora ha llegado
Y no sé donde debo pisar
7: deja de mirar la lejanía
Deja de intentar volar
Que la mariposa ha muerto en tu frente
Y el aire rosado se ha marchado
8: un, dos… dos, uno
¿Qué será de mis manos?,
Y donde está el deseo
De lo que tu amigo siempre quiso
9: ten cuidado, que por allí
Anda el hombre,
Ten cuidado al caminar,
Porque te puede amar
10: Observo lo que tú ves
Y la nada te gobierna
Y es el infinito quien me besa
A través del cristal.
11: Ah! Que tonta paradoja.
El cielo me arrancó la costilla
Y le dio la forma de un sueño
Que como sueño se empieza a desvanecer
12: primer paso…
¿Dónde están las libélulas?
Y la lluvia se precipita
Y dejo de observarte
13: la imposibilidad me acaricia la piel
Horas sin tiempo
Tiempo sin vida
Solo soy yo detrás de esta lluvia
14: segundo paso…
Las mariposas se desvanecen
En el confín de mi vientre
Es más fuerte en deseo que tu seno
15: la voz se ha silenciado,
Y todo se torna brilloso
Y te miro, pero ya no te encuentro
Mi Isabelita, mi Marielita…
16: que sensaciones infinitas
Bailan en mi piel.
Un infinito vals
Entre tus campos olvidados.
17: ¿Qué cruces debo inventar?
Te veo bailar, te veo volar
Y me pregunto:
¿dios porqué me has abandonado?
18: camino… tiemblo
¿Qué miedo me seduce?
Te siento entre mis manos,
Te siento atravesar mi alma
19: Tu rostro de mi manto se ha perdido
¿Qué más puedo hacer?
Esperar hasta que la lluvia pase
Y te pueda ver otra vez en el sol
Aquel que nos abandonó
20: el camino filoso se alza
Y borra tus ojos de cielo
Ya no queda tiempo, Lucy del alma
Es hora de nacer
Y dudo que al nacer
Llegara a creer
Que hoy fuera a morir… (1)
El cuarto día, la cuarta fase, el momento de vivir.

jueves, 24 de noviembre de 2011

circularidad

Hace un tiempo atrás, mi querida Mariel
La vida en este lugar se ha cobrado cada instante en que empecé a verte
Pero, ¿Cómo empezó todo esto?
En donde estaba yo, mi querida Mariel?
Y, ¿en dónde estabas tú?

Las primeras horas han transcurrido
Y aun te sientes húmeda
La lucha fue tan agotadora pero nada compensa tu triunfo,
Ni el alboroto de afuera, ni los ojos de tu diosa
Y te miro indefensa,
Lloro tus lagrimas, mi querida Mariel ¿qué te espera más adelante?

Un instante de más, un paso atrás

Ha pasado una eternidad y hoy, Isabel
La vida aun no te toma encuentra,
Y te sientes el viento,
Y te sientes el agua

¿Qué más se puede esperar?
La capa de tu madriguera aun se siente lisa
Y solo la tormenta existe en tus juegos de niña
Ve, Isabel habla con los animales
Que sean ellos los que te cuenten de Fantasía,
Aquella historia que gobierna tus pies
Baila con el zodiaco
Adivina el secreto
Y no te alejes del cielo, mi querida Isabel

Un instante más, un sueño eterno

La tarde ha avanzado, Lía
Y el puente multicolor se ha posado en la realidad
Pero, ¿en qué existencia te has concretado?
Y recitas los votos prenupciales,
 Soñando con cristales.
Tararará, tata, tata… tararará, tata, tata
 Baila entre delirios de tus quince años
Mientras que muñecas de porcelana se desvanecen
Y la humedad se enciende.

¿Sientes el llanto en tu alma, Lía?
Esa fuerza que dibujas en el cielo raso en donde te deje,
El abandono se acerca y la piel se extingue
Dime, mi querida Lia ¿Cómo salvarás el origen de Mariel?

Continua bailando, Lia
Gira en el salón venenoso de las pasiones
Pero prométeme solo una cosa
No abras los ojos al amanecer,
Que la luna te robara la vida

Un instante añejado, una vuelta al vientre materno

Hoy as despertado nuevamente, Mariel
De tanto caminar ¿Dónde abandonaste el corazón?

Quiero ser tu piel en el invierno
Para que el frio en ti no pueda entrar,

La piel de tu inocencia se carcomió con el tiempo
Y los caballeros te han abandonado

Quiero ser la luz en tu camino
Sol en la noche
Agua dulce en el mar

Miras el cielo pero no hay nada
Ya no hay nada para ti Mariel

Ni para mí, no queda nada
Toma mi mano y camina a mi lado
Observa todo a tu alrededor
Pues donde te llevo no hay color
Observa, siente, huele, saborea
Que hoy, dios es generoso contigo y con migo
Y el sol se posa en el pecho

Vamos, Mariel ten mi mano
Que solo nos falta un paso
Para caer en la realidad de tu vida.

Un instante más, el renacimiento